EN DONDE PRINCIPALMENTE SE TRATA DE LAS FUENTES DE ESTA HISTORIA
Una historia de los «Orígenes del cristianismo» deberá abarcar todo el período oscuro, subterráneo, si se me permite la frase, que se extiende desde los primeros pasos de esta religion hasta el momento en que su existencia vino á ser un hecho público, notorio, evidente á los ojos de todo el mundo. Esta historia se compondrá de cuatro libros:—el primero, que hoy ofrezco al público, trata del hecho mismo que sirvió al nuevo culto de punto de partida, y le llena completamente la persona sublime de su fundador. El segundo tratará de los apóstoles y de sus discípulos inmediatos; mejor dicho, de las revoluciones que sufrió el pensamiento religioso en las dos primeras generaciones cristianas. Le cerraré hácia el año 100, época en que habian ya muerto los últimos amigos de Jesús y en que se habian fijado todos los libros del Nuevo Testamento en la forma que tienen hoy dia. En el tercer volúmen expondré el estado del cristianismo bajo los Antoninos: verásele en él desarrollarse lentamente y sostener una guerra casi constante contra el imperio, el cual, habiendo llegado entónces al apogeo de la perfeccion administrativa, y hallándose dirigido por filósofos, combate en la secta naciente una sociedad secreta y teocrática que le niega con obstinacion y le mina sin cesar. Este libro contendrá todo el siglo segundo. En el tomo cuarto demostraré, por último, los progresos decisivos que hace el cristianismo á partir de los emperadores sirios. En él se verá el hundimiento de la sábia construccion de los Antoninos, la decadencia de la civilizacion antigua hacerse irrevocable, el cristianismo aprovechándose de su ruina, la Siria conquistando todo el Occidente, y á Jesús, en compañía de los dioses y de los sabios divinizados del Asia, tomar posesion de una sociedad á la cual no bastaba ya la filosofía del Estado puramente civil. Entónces es cuando las ideas religiosas de las razas agrupadas al rededor del Mediterráneo se modifican profundamente; cuando los cultos orientales extienden por todas partes su dominio; cuando el cristianismo, olvidando por completo sus ensueños miliarios, rompe los últimos lazos que le ligaban al judaismo y pasa entero al mundo greco-latino. Las luchas y el trabajo literario del siglo tercero, que ya se presentan sin rebozo, no se expondrán sino á rasgos generales. Más sumariamente referiré aún las persecuciones del principio del siglo cuarto, último esfuerzo del imperio por reivindicar sus antiguos principios, aquellos que no concedian ningun puesto en el Estado á la sociedad religiosa. Por último, me limitaré á presentir el cambio de política que invirtió los papeles bajo el cetro de Constantino é hizo del más libre y espontáneo movimiento religioso un culto oficial sujeto al Estado y perseguidor á su vez.
Ignoro si tendré vida y fuerzas suficientes para llenar un plan tan vasto. Me daria por satisfecho si, despues de haber escrito la vida de Jesús, pudiese referir, segun yo la comprendo, la historia de los apóstoles, el estado de la conciencia cristiana durante las semanas que siguieron á la muerte de Jesús, la formacion del ciclo legendario de la resurreccion, los primeros actos de la iglesia de Jerusalen, la vida de San Pablo, la crísis del tiempo de Neron, la aparicion del Apocalípsis, la ruina de Jerusalen, la fundacion de las cristiandades hebráicas de la Batanea, la redaccion de los evangelios y el orígen de las grandes escuelas del Asia Menor derivadas de Juan. Todo palidece junto á ese maravilloso primer siglo. Y por una singularidad rara en la historia, vemos mucho más claramente lo que pasó en el mundo cristiano desde el año 50 al 75 que desde el 100 al 150.
El plan que he adoptado en esta historia me ha impedido introducir en el texto largas disertaciones críticas sobre los puntos controvertidos. Un sistema contínuo de notas permite al lector comprobar por sí mismo en las fuentes que se citan, las proposiciones de la obra[*]. En esas notas me he limitado estrictamente á las citas de primera mano, esto es, á la indicacion de los pasajes originales, sobre los cuales se apoya cada aserto ó cada conjetura. Comprendo que para las personas poco iniciadas en esta clase de estudios, serían indispensables explicaciones mucho más extensas. Pero no tengo costumbre de retocar lo que está hecho y bien hecho. Para no citar sino libros escritos en frances, aquellos que deseen profundizar la materia pueden proporcionarse las obras siguientes:
[*] Para no fatigar la atencion del lector con repetidas llamadas bajo el texto, hemos creido oportuno trasladar las notas al fin del volúmen.
Études critiques sur l’évangile de saint Matthieu, par M. Albert Réville, pasteur de l’Église wallonne de Rotterdam.
Histoire de la théologie chrétienne au siècle apostolique, par M. Reuss, professeur à la Faculté de théologie et au séminaire protestant de Strasbourg.
Des doctrines religieuses des Juifs pendant les deux siècles antérieurs à l’ère chrétienne, par M. Michel Nicolas, professeur à la Faculté de théologie protestante de Montauban.
Vie de Jésus, par le Dr. Strauss, traduite par M. Littré, membre de l’Institut.