En cuanto a Blasillo, no se supo lo que fue de él, como tampoco de sus negros.
Pero había cumplido su palabra al gitano.
¡Le había vengado!
FIN
NOTAS:
- [1] Guardias.
- [2] Traducida esta obra con toda fidelidad, esperamos que el buen sentido del lector subsanará las lamentables inexactitudes en que el autor incurre a cada paso al pretender pintar las costumbres españolas sin conocerlas, sin duda, y sabrá juzgar sus gratuitas apreciaciones, así como el injustificado menosprecio del carácter español, que campea en las páginas del libro. Por tratarse de una figura literaria de la talla de Sue son más de sentir tales ligerezas, capaces de desprestigiar al escritor de más fuste y que son imperdonables en el autor del Judío.—N. del T.
- [3] Espíritus malignos. (Trad. pop.)
- [4] El carretón de la muerte; es arrastrado por esqueletos, y el ruido de sus ruedas indica el fallecimiento.
- [5] Espíritu maligno que preside las tempestades.
- [6] Marineros escogidos.
- [7] Hay más de 25 leguas de distancia entre los dos puntos.
- [8] Muchos judíos de Tánger se dedican a esta lucrativa industria; compran mercancías infectadas a bajo precio, las purifican como pueden, y las revenden en Europa. La peste de Cádiz en 1760, no tuvo otra causa. Un buque contrabandista escapó a las visitas sanitarias y propagó la epidemia.