TIRESIAS

Ya oirás mis oráculos. Lo primero que has de decirme es en dónde está Meneceo, que me ha traído aquí.

CREONTE

No está lejos, sino cerca de ti.

TIRESIAS

Que se vaya, pues, y que no oiga mis oráculos.

CREONTE

Mi hijo callará lo que deba.

TIRESIAS

¿Quieres que te hable en su presencia?