CREONTE
Se alegrará de saber el medio de salvarnos.
TIRESIAS
Oye, pues, mis oráculos, cumpliendo los cuales salvaréis a la ciudad de Cadmo. Es menester que sacrifiques a tu hijo Meneceo por tu patria, ya que tanto anhelas salvarla.
CREONTE
¿Qué dices? ¿Qué palabras has pronunciado, ¡oh anciano!?
TIRESIAS
Lo que el destino ha dispuesto es lo que debes hacer.
CREONTE
¡Cuántos males has anunciado en tan poco tiempo!