¡Desdichado de mí! ¿Qué diré? ¿Cómo me lamentaré?

CREONTE

¡Ay de nosotros! Tu exordio no promete nada bueno.

EL MENSAJERO

¡Ay de mí!, vuelvo a exclamar otra vez; anuncio tristes males.

CREONTE

¿Tienes que añadir alguno a los que ya han sucedido?

EL MENSAJERO

Los hijos de tu hermana no ven ya la luz, ¡oh Creonte!

CREONTE