Morir, morir. ¿Cuál otro puede ser? No apetece ningún alimento.

EL CORO

Tendrá, pues, que morir.

ELECTRA

Febo nos mata ahora, habiéndonos ordenado cometer el asesinato impío de una madre.

EL CORO

Justo fue, es verdad.

ELECTRA

Pero no digno de alabanza. Muerta estás, ¡oh madre que me diste a luz!; muerta estás, aunque perdiste a mi padre y a estos hijos, nacidos de tu sangre. Como muertos estamos, sí, como muertos, y tú descansas entre ellos, y mi vida triste es entre lamentos y suspiros y lágrimas nocturnas; sin esposo, sin hijos arrastro siempre mi existencia.

EL CORO