¿Quieres bajarte al suelo y andar un poco con cuidado? La variación es en todo muy agradable.

ORESTES (Electra lo sienta en el lecho).

Seguramente, y parecerá que estoy bueno; engaña la apariencia, aunque diste mucho de la realidad.

ELECTRA (sentándose a su lado).

Oye, ¡oh hermano!, mientras las Furias no alteran tu razón.

ORESTES

¿Podrás decirme algo nuevo? Si es bueno, me alegraré; si desagradable, bastante tengo con mis desdichas.

ELECTRA

Ha llegado Menelao, el hermano de tu padre; los bancos de remeros de sus naves tocan ya a las costas de Nauplia.

ORESTES