¿Para qué?

ORESTES

Para suplicarle que me salve.

PÍLADES

Paréceme bien.

ORESTES

Y que no vea la tumba de mi madre.[279]

PÍLADES

Era tu enemiga. Pero apresúrate, no te condenen los sufragios de los argivos; y apóyate en mi brazo, que la enfermedad ha debilitado tus fuerzas. Atravesaré contigo la ciudad sin curarme de la plebe y sin que la vergüenza me intimide. ¿Cuándo te probaré mi amistad, si no te ayudo ahora, agobiado de males tan terribles?

ORESTES