PRIMER SEMICORO
Ya te obedecemos.
ELECTRA
Antístrofa. — Mirad alrededor, y que vuestros ojos, atravesando los rizos de vuestra cabellera, lo vean todo.
SEGUNDO SEMICORO
¿Quién está en la senda? ¿Quién es ese rústico que da vueltas alrededor de tu palacio?
ELECTRA (al primer semicoro).
Perdidas somos, ¡oh amigas!; descubrirá pronto a los enemigos, a las fieras armadas que están aquí escondidas.
SEGUNDO SEMICORO
No tengas miedo; nadie hay en la senda, aunque creas lo contrario.