Yo te adoro, ¡oh rey!, prosternado a la usanza bárbara.
ORESTES
Aquí no estamos en Troya, sino en Argos.
EL FRIGIO
En todas partes creen los sabios que es más dulce la vida que la muerte.
ORESTES
¿No has llamado a Menelao para que te socorra?
EL FRIGIO
Al contrario, para que te diesen ayuda: tú vales más que él.
ORESTES