LA MUERTE (con negros vestidos, negras alas
y armada de su guadaña).
¡Ah, ah! ¿Qué haces junto a este palacio? ¿Por qué rondas, Febo? Segunda vez eres injusto, pues cercenas y usurpas honores debidos a los dioses infernales. ¿No te bastó impedir la muerte de Admeto, engañando dolosamente a las Parcas?[324] Ahora, armada tu diestra con el arco, parece que defiendes a la hija de Pelias, que ha prometido sacrificarse por su esposo.
APOLO
No te alarmes, que el derecho y razones sólidas están de mi parte.
LA MUERTE
¿Y para qué traes arco si tienes razón?
APOLO
Acostumbro llevarlo siempre.
LA MUERTE
¿Y te es lícito socorrer a los habitantes de este palacio?