APOLO

Me compadezco de las desdichas de un hombre querido.

LA MUERTE

¿Y me robarás también este muerto?

APOLO

Recuerda que no te arranqué el otro a la fuerza.

LA MUERTE

¿Cómo, pues, vive, y no está debajo de la tierra?

APOLO

Porque su esposa, por la cual vienes, se obligó a morir por él.