LA MUERTE
Estableces esta ley, ¡oh Febo!, en notoria ventaja de los ricos.
APOLO
¿Qué has dicho? ¿Eres acaso sofista, ignorándolo yo?
LA MUERTE
Los ricos, merced a sus riquezas, morirán entonces ancianos.
APOLO
¿No quieres concederme esta gracia?
LA MUERTE
No, seguramente; conoces mi carácter.