APOLO
Funesto a los hombres y odioso a los inmortales.
LA MUERTE
Nada conseguirás que no convenga.
APOLO
Te aplacarás, sin embargo, aunque tu crueldad es grande: vendrá al palacio de Feres un hombre que envía Euristeo para robar en la fría Tracia un carro tirado por caballos;[325] después de recibir hospitalidad en el palacio de Admeto, te arrebatará por fuerza esta mujer, y nada tendré que agradecerte, y harás, no obstante, lo que quiero, siéndome odiosa siempre.
LA MUERTE
Por más que hables, nada conseguirás. Esta mujer, por tanto, descenderá al palacio de Hades. En su busca voy para comenzar el sacrificio con mi guadaña, porque consagrado queda a los dioses infernales aquel de cuya cabeza corto un solo cabello.[326] (Entra en el palacio, y se retira Apolo).
(El coro, dividido en dos semicoros, aparece en seguida).
PRIMER SEMICORO