El aposento para los huéspedes, que te aguarda, está separado del palacio.

HERACLES

Déjame ir, que me harás singular favor.

ADMETO

No debes ausentarte en busca de otro albergue. Ve delante (A uno de sus servidores), abre los aposentos para los huéspedes que no comunican con mi morada,[350] y manda a los esclavos que los sirven que te den abundante alimento; cerrad por dentro la puerta que da al palacio, pues no está bien que quienes cenan oigan nuestros lamentos, ni que contristemos a los huéspedes. (Vanse Heracles y el esclavo).

EL CORO

¿Qué haces? Tú, víctima de tan intolerable calamidad, ¿te atreves a recibir huéspedes? ¿Deliras acaso?

ADMETO

¿Y me alabarías, por ventura, si rechazase de mi morada y de Feres al que me pide hospitalidad? No seguramente, que en nada se disminuiría mi mal, y me llamarían inhospitalario, y a mis desdichas domésticas se añadiría la de recibir mi palacio ese dictado odioso. Heracles es el mejor de mis huéspedes cuando voy al árido país de Argos.

EL CORO