Sí.
HERACLES
Está bien; guárdala, pues; algún día dirás que el hijo de Zeus es un noble huésped. (Quítale el velo). Mírala; quizá te parezca semejante a tu esposa; ya eres feliz, ya debe acabar tu dolor.
ADMETO
¡Oh dioses! ¿Qué diré? ¡Milagro inesperado! ¿Miro verdaderamente a mi esposa, o mi alegría es juguete de algún dios?
HERACLES
No es eso; la que ves es tu misma esposa.
ADMETO
¿Será acaso algún espectro infernal?
HERACLES