¿No cesa de gemir la desdichada?

LA NODRIZA

¡Singular es tu candor! Ahora empieza; aún no ha llegado a la mitad del camino.

EL PEDAGOGO

¿Nada sabe la inocente, sí es lícito hablar así de nuestros señores, de sus males novísimos?

LA NODRIZA

¿Qué hay, ¡oh anciano!? Dímelo al instante.

EL PEDAGOGO

Nada; ya me arrepiento de haber hablado.

LA NODRIZA