Te ruego, por tu barba, que nada ocultes a tu consierva, que, si es necesario, guardará silencio.

EL PEDAGOGO

Oí a uno casualmente (fingiendo no escucharlo, y acercándome al juego de los dados,[388] junto a la fuente sagrada de Pirene,[389] en donde se reúnen muchos ancianos) que Creonte, señor de esta tierra, había decretado que los hijos y la madre la dejasen. No sé si ese rumor es o no cierto; yo quisiera que no lo fuese.

LA NODRIZA

¿Y consentirá Jasón que sufran tal pena sus hijos, aunque no ame a la madre?

EL PEDAGOGO

Los nuevos amores triunfan de los antiguos, y Creonte no es amigo de la familia de Medea.

LA NODRIZA

Perdidos somos si al mal antiguo se añade el que anuncias, cuando aún no hemos apurado el primero.

EL PEDAGOGO