Ten confianza en mí; yo miraré por ellos.

MEDEA

Así lo haré, y no desconfiaré de tus promesas; pero la mujer es sensible de suyo, y llorar su destino.[422]

JASÓN

¿Por qué, ¡oh desventurada!, sollozas por estos hijos?

MEDEA

Yo los di a luz, y cuando tú deseabas que vivieran, me compadecía de ellos, dudando si se realizaría o no tu deseo. Ya conoces en parte el motivo que te ha traído aquí, y yo te diré lo restante: ya que place a los reyes de esta ciudad desterrarme de ella, me parece mejor (bien lo conozco), para no servirte de impedimento, ni a los que aquí mandan (pues me miran como a enemiga de tu conyugal reposo), obedecer sus órdenes; pero a fin de que mis hijos se eduquen bajo tu vigilancia, ruega a Creonte que no compartan mi pena.

JASÓN

No sé si podré persuadirlo; probaremos, sin embargo.

MEDEA