(Los Frigios son un drama nuevo de Eurípides, bajo el cual Sócrates puso también astillas).

[9] El epitafio ha sido conservado por Tomás Magister.

Distintas opiniones hay también acerca de la muerte de Eurípides. Unos, como el elegíaco Hermesianax y varios biógrafos, dicen que murió despedazado por perros; otros por las mujeres, a quienes tanto había ofendido, y otros, en fin, que murió de viejo. Esta última opinión es para nosotros la más probable, puesto que, a ser ciertas las primeras, no hubiera dejado Aristófanes de hacer mención de ellas en Las Ranas, que se representaron poco después de la muerte de Eurípides.

[10] Ælian., Var. hist., lib. II, cap. XIII.

[11] Τραγικὼτατος, Poet., lib. XXIII, 14.

[12] Tomás Magister ha conservado un epigrama, en el cual dice Menandro que si los muertos sintieran, como algunos piensan, él se alegraría de visitar el infierno para conocer a Eurípides.

[13] Tratado de lo sublime, cap. XV.

[14] Crítica de los antiguos escritores, publicada por Jacob, págs. 419 y 20.

[15] Aug. Wilhelm. Schlegel, Vorles. über dram. Kunst und Literatur. Leipzig, 1846, tomo I, pág. 134.

[16] Epist., lib. XVI, ep. 8.