[258] Varios fueron los lugares de la antigüedad célebres por sus oráculos, como los de Dodona, Delfos, Trofonio, Cumas, Preneste, y el de Zeus Amón en la Libia. Las respuestas se daban de distintas maneras. En Delfos, la pitonisa desde el trípode sagrado; en Dodona, ciertas mujeres o la deducían del vuelo de las palomas o de las hojas de los árboles; en la cueva de Trofonio, de los sueños; otras veces se interpretaba como oráculo la primera palabra que se oía al salir del templo, el más leve ruido, el menor movimiento de cualquier ser objeto perteneciente al dios. Ordinariamente estaban en verso, o se escribían en hojas de cañas, siempre en términos oscuros o ambiguos.

[259] Malea, promontorio del Peloponeso, entre los golfos Lacónico y Argólico.

[260] Glauco, dios marino, fue en un principio un pescador de Antedón, en la Beocia, que habiendo comido cierta hierba se precipitó en el mar, fue convertido en dios y recibió el don de profetizar.

[261] Estas hojas eran de oliva o de laurel, y las usaban los suplicantes. Orestes no había tenido tiempo de prepararse.

[262] Esta pregunta de Menelao no tiene nada de oscura, ni en nuestro concepto merecía los comentarios que se le han hecho. Como pregunta a Orestes cuál es su enfermedad, esto es, su mal físico, extraña naturalmente la contestación, que no es directa, y en efecto, la conciencia no es enfermedad, sino todo lo más causa de ella, y esto es lo que pregunta Menelao.

[263] No se encontrarán en Sófocles ni en Esquilo estas frases irreligiosas y escépticas, que justifican las acerbas censuras que bajo este aspecto se han hecho de Eurípides. La impiedad y las doctrinas de los sofistas se reflejan en ellas claramente.

[264] Sin duda alude Orestes a Agamenón y a Menelao: al primero, porque lo vengó sin vacilar ni calcular las consecuencias de su delito; al segundo, porque le ha descubierto la verdad desnuda, sin disfraz ni ambages.

[265] Este Éax y su hermano Palamedes eran hijos de Nauplio, rey de Eubea. Dícese que Palamedes inventó los pesos y medidas, el juego de ajedrez, las cuatro letras ξ, θ, φ, χ, y varias maniobras militares. Descubrió la astucia de Odiseo, que se fingió loco para no ir a Troya, y él en venganza lo acusó de traidor a los griegos, y lo hizo apedrear. Agamenón, padre de Orestes, no se opuso a este suplicio.

[266] Por la enemistad que reinaba entre las dos familias de Atreo y de Tiestes. Orestes era nieto del primero, y Egisto hijo del segundo.

[267] Tindáreo, hijo de Ébalo, rey de Esparta, debió suceder a su padre en el trono; pero su hermano Hipocoonte lo usurpó y se retiró a la Mesenia, hasta que Heracles le devolvió el cetro. Se casó con Leda, y tuvo de ella a Cástor y Pólux (los Dioscuros), Helena y Clitemnestra.