[290] Mírtilo fue un cochero de Enómao, rey de Pisa, y padre de Hipodamía, la esposa de Pélope, y fue sobornado por este para vencer a Enómao a la carrera. En efecto, le dio un carro cuyas ruedas, sujetas débilmente al eje, se estrellaron en el certamen, muriendo su dueño. Hipodamía, su hija, premio de la victoria, se casó con Pélope, y Mírtilo fue arrojado al mar cuando pidió el premio de su atentado.
[291] Promontorio de la Eubea.
[292] Horrorizado el sol de las atrocidades cometidas por Atreo y Tiestes, retrocedió en su carrera.
[293] Por pueril que parezca esta exclamación de Orestes, es, sin embargo, la más natural.
[294] En la edición de Théob. Fix, que hemos tenido a la vista, dice así el texto griego:
Ὦ φίλτατ᾽, ὦ ποθεινὸν ἥδιστόν τ᾽ ἔχων
τῆς σῆς ἀδελφῆς ὄνομα καὶ ψυχὴν μίαν,
que traducido al latín es: O carissime, o qui desiderabile et dulcissimum habes nomen (fratris) ex tua sorore et unam (cum ea) animam, cuyas palabras, vertidas al castellano, dan un verdadero absurdo bajo todos aspectos, así en el fondo como en la forma. Lo más probable, como observa oportunamente Hartung (Comm., página 225), es que en vez de ὄνομα, causa del error, dijese ὄμμα.
Electra debió sentir aún más la pérdida de su hermano, porque se asemejaban sus facciones a las de su padre y a las suyas propias, como sucede de ordinario en las familias.
[295] En opinión de Eurípides, a la muerte del hombre los átomos que lo componen vuelven a su antiguo ser, el cuerpo a la tierra y el alma al éter, en donde vive inmortal. Supp., 533, πνεῦμα μὲν πρὸς αἰθέρ᾽, τὸ σῶμα δ᾽ εἰς γῆν. Hel., 1016, ὁ νοῦς τῶν κατθανόντων ζῇ μὲν, οὔ γνώμην δ᾽ ἔχει ἀθάνατον, εἰς ἀθάνατον αἰθέρ᾽ ἐμπεσών.