[280] Atreo y Tiestes, deseosos de reinar, se habían convenido en dejarlo al arbitrio de los dioses cuando estos les manifestasen su voluntad. En efecto, apareció una oveja de vellón dorado en los rebaños de Atreo; pero Tiestes, con ayuda de Aérope, su cuñada, mujer de Atreo, pudo sustraerla y usurpar el trono.

[281] Obsérvese el poco miramiento con que el mensajero anuncia a Electra nada menos que su sentencia de muerte. En un drama moderno no se haría así, porque se seguirían convulsiones y una explosión de dolor demasiado violenta. Pero realmente Electra estaba ya preparada a oírla, y las primeras palabras del mensajero lo hacen presumir.

[282] Sobre esta colina, estaba edificado el castillo o ciudadela de Larisa, y en ella, según parece, se reunía el pueblo para emitir sus sufragios en tales casos. El litigio a que se refiere Eurípides fue el promovido por el asesinato de los hijos de Egipto a manos de las hijas de Dánao.

[283] Este Diomedes debe ser el hijo de Tideo, rey de Etolia, y uno de los griegos más esforzados que sitiaron a Troya. Peleó con Héctor y Eneas, se apoderó de las flechas de Filoctetes y de los caballos de Reso (véase el Filoctetes de Sófocles y el Reso de Eurípides), robó el Paladión y, asistido de Atenea, combatió contra los dioses, hiriendo a Ares y a Afrodita. A su vuelta, vendido por su esposa Egialea, huyó de su patria y, según cuentan, fundó en Italia a Arpi y Benevento.

[284] Algunos han creído que Eurípides aludía al demagogo Cleón, fundados en estas palabras, porque, según dice Aristófanes, no era ateniense, sino extranjero; sin embargo, Eurípides solo da a entender que no obraba como lo hubiera hecho un ciudadano probo y honrado, un argivo patriota. Por lo demás, este retrato es el de todos los demagogos, y así es aplicable a Cleón como a cualquiera otro.

[285] Los pelasgos fueron un pueblo indo-germánico que penetró en la Grecia hacia el año 2000 antes de Jesucristo. Poblaron primero el Norte, la Tracia, la Macedonia, la Iliria, el Epiro y la Tesalia, y después se extendieron por toda la Grecia. Fueron vencidos por los dorios, y de ellos vinieron los ilotas de Lacedemonia. Aunque era un pueblo bárbaro, tenía conocimiento de la metalurgia y de la arquitectura, como lo prueban las construcciones ciclópeas de la Grecia y de la Etruria, y de la poesía. Su gobierno era generalmente monárquico y sacerdotal; su religión, una especie de fetichismo combinado con el culto de ciertos dioses orientales.

[286] Ínaco, fenicio fundador de Argos que residió también en Egipto, desde donde vino con pastores fenicios, egipcios y árabes.

[287] Alude a la próxima llegada de Orestes con Pílades y otros amigos.

[288] Hartung, en sus Comm. a esta tragedia, pág. 219, dice así: Die Nägel sind nur bei den Leichen weiss, bei lebenden Menschen haben sie die Farbe der Finger. «Solo las uñas de los cadáveres son blancas, las de los vivos del color de los dedos»; pero Eurípides las da el epíteto de blancas porque son de una princesa. Los esclavos, ocupados en trabajos mecánicos, no debían tenerlas así.

[289] Cadena de montañas entre la Macedonia y la Tesalia.