¡Ay de mí, que apagan la luz de mis ojos!
EL CORO
¿Habéis oído, ¡oh amigas!, los lamentos del tracio?
POLIMÉSTOR
¡Ay de mis hijos y de su funesta suerte!
EL CORO (corriendo hacia la tienda).
Nuevas calamidades, ¡oh amigas!, suceden en esta tienda.
POLIMÉSTOR
En vano huiréis con pies ligeros; yo venceré a la fuerza todos los obstáculos que estas tiendas me ofrecen.
EL CORO