En verdad, en verdad que una buena causa inspira o los hombres discursos elocuentes.

AGAMENÓN[80]

Molesto es para mi juzgar pleitos ajenos, y, sin embargo, es preciso, porque sería indecoroso aceptar un compromiso y no cumplirlo. Has de saber, pues, que, en mi concepto, ni por favorecerme, ni por conciliarte la benevolencia de los aqueos has dado muerte a tu huésped, sino por guardar su tesoro en tu palacio. Tú hablas como te conviene, obligado por tus males. Fácil os será, acaso, matar a quienes dais hospitalidad; pero entre nosotros, los griegos, es una infamia. ¿Cómo, pues, si te absuelvo, evitaré el vituperio? Seguramente no puedo. Pero ya que osaste cometer lo que no era justo, sufre sus tristes consecuencias.

POLIMÉSTOR

¡Ay de mí! Vencido, a lo que parece, por una esclava, hasta los seres más despreciables me castigarán.

HÉCUBA

¿Y por qué no, habiendo cometido tantos delitos?

POLIMÉSTOR

¡Ay de mí, mísero, de mis hijos y de mis ojos!

HÉCUBA