LA NODRIZA

Ya la cubro; pero ¿cuándo la muerte velará también mi cuerpo? (Cubre su cuerpo y se dirige al público). Mucho me enseña mi larga vida; convendría que los mortales no contrajesen amistades estrechas, de las que penetran hasta lo íntimo del alma, y así sería fácil que se desvaneciese esta pasión, y que, como nace, muriese. Pero que uno sufra por dos, es grave carga, como a mí me acontece, sufriendo por esta.[104] Dícese que el excesivo apego a la vida aflige más que deleita, y que es opuesto a la salud; pero los excesos son para mí menos laudables que practicar aquel otro precepto de nada demasiado y como yo opinarán los sabios.

EL CORO

¡Oh anciana, fiel nodriza de la reina Fedra!; aunque sea testigo de estas calamidades, es para mí inexplicable su enfermedad; quisiéramos oírla y saberla de ti.

LA NODRIZA

Ni preguntándolo lo sé, ni quiere decirlo.

EL CORO

¿Ni cuál haya sido el origen de estos males?

LA NODRIZA

Piensas como yo; pero ella lo calla todo.