LA NODRIZA
¿Por qué hablas tan sublime lenguaje? Tú no necesitas de palabras seductoras, buenas solo para ese hombre. Yo lo sondearé cuanto antes, y le hablaré como es debido. Si no peligrase tu vida en este trance y fueses mujer de juicio, jamás llegaría yo a ese extremo por proporcionarte ese deleite en tu lecho; pero ahora mi principal objeto es salvar tu vida, y nadie podrá reprobarlo.
FEDRA
¿Cómo dices tales despropósitos? ¿No cerrarás tus labios y no volverás a pronunciar frases tan torpes?
LA NODRIZA
Torpes son, pero más convenientes ahora que las honestas, y valdrán más si te salvare que la fama con que morirías orgullosa.
FEDRA
No pases más adelante, no, que está bien lo que dices, aunque, ¡por los dioses!, sea vergonzoso; porque si hasta ahora, a pesar de mi amor, no he faltado, si con palabras especiosas me inspiras sentimientos indignos de mí, pereceré deslizándome en el abismo de que huyo.
LA NODRIZA
Si tal te parece, no debiste darle entrada en tu pecho; pero como sucede lo contrario, obedéceme, que también redundará en tu beneficio. Yo tengo en casa filtros[113] que aplacan la fuerza del amor, y ahora me he acordado de ellos, y sin vergüenza ni menoscabo de tu razón te librarán de ese mal si no eres débil; pero necesitamos alguna prenda del que amas, algún rizo o pedazo de su vestido, para que sea una misma vuestra amorosa pasión.