HERACLES
Teseo, déjame mirar de nuevo a mis hijos.
TESEO
¿Podrá esto consolarte? ¿Sentirás así algún alivio?
HERACLES
Lo anhelo, y quiero abrazar también a mi padre.
ANFITRIÓN
Aquí me tienes, ¡oh hijo!; dulce es para mí tu recuerdo.
TESEO (mientras Heracles y Anfitrión se abrazan).
¿Te olvidaste ya de tus trabajos?