¿Por qué no te has acordado de ellas, tú, que mataste a tu esposo, madre de ínclitos hermanos? Callad, callad; ¿no habéis oído, ¡oh amigas!, un grito, o me engaña la fantasía, como si escuchase (Se detiene y escucha) el trueno infernal de Zeus?[202] Más claros son ya estos clamores. (Llamando en alta voz). Electra, nuestra dueña, sal de tu casa.
ELECTRA (saliendo de su casa).
¿Qué hay, amigas? ¿Cómo se muestra nuestra fortuna en esta lucha?
EL CORO
Solo sé que he oído el gemido de un moribundo.
ELECTRA (escuchando).
Yo también; desde lejos, es verdad, pero lo he oído.
EL CORO
De lejos viene la voz; pero es, sin embargo, clara.
ELECTRA