Todos son amigos, excepto el que pretende casarse conmigo.

EL CORO

¿Sabes lo que has de hacer? Dejar el sepulcro de Proteo...

HELENA

¿Qué vas a decir? ¿Qué consejo quieres darme?

EL CORO

Y entra en el palacio, y a la que todo lo sabe, a Teónoe, hija virgen de la marina nereida, pregunta si vive todavía tu marido o si no ve ya la luz; y cuando estés bien informada, y según sea lo que te dijere, abandónate al llanto o a la alegría. Porque antes de saberlo, ¿no son inoportunos tus lamentos? Sigue, pues, mi consejo: deja el sepulcro y busca a esa doncella, que todo te lo dirá. Teniendo en este palacio quien pueda declararte la verdad, ¿a qué buscarla tan lejos? Yo quiero entrar también contigo y oír los oráculos de la virgen; nosotras las mujeres debemos ayudarnos mutuamente.

HELENA

Sigo vuestros consejos, ¡oh amigas!; id, id al palacio, y oiréis en él mis cuitas.

EL CORO