HELENA

La tempestad le arrojó contra los escollos inaccesibles de la Libia.

TEOCLÍMENO

Y estando en la misma nave de Menelao, ¿cómo no pereció también?

HELENA

A veces los malos son más afortunados que los buenos.

TEOCLÍMENO

Y el recién venido, ¿en dónde dejó los restos de la nave?

HELENA

En donde valiera más que hubiese muerto, en vez de Menelao.