TEOCLÍMENO
Murió, pues. ¿Qué buque ha traído a ese mensajero?
HELENA
Según dice, lo recogió uno que sobrevino en el momento del naufragio.
TEOCLÍMENO
¿Y qué se hizo de la calamidad que en tu lugar estuvo en Troya?
HELENA
¿Aludes a mi vaporosa imagen? Se desvaneció en el aire.
TEOCLÍMENO
¡Oh Príamo y míseros troyanos, cuán vanamente perecisteis!