EL CORO

¡Ay, ay de mí!

EL MENSAJERO

Llorad, que lo merece esta desdicha; cruel muerte fue la suya.

EL CORO

Cruel también su padre, ¡oh!

EL MENSAJERO

Es increíble lo que hemos sufrido.

EL CORO

¿Cómo cuentas tan lamentable, tan lamentable desgracia, causada por un padre a sus hijos? Dime cómo la cólera divina ha descargado en esa familia, y cuál ha sido el fin miserable de los nietos de Creonte.