EL CORO

¡Ay de mí! ¡Cuántos horrores!

ANFITRIÓN

¡Ah, ah! Vosotros me desesperáis.

EL CORO

El que estaba tendido en tierra se levanta.

ANFITRIÓN

¿No os lamentaréis en silencio, ancianos? Cuidado no despierte y rompa las cuerdas que lo sujetan, y pierda a la ciudad, y pierda a su padre, y acabe de derribar el palacio.

EL CORO

¡Imposible, imposible!