HERACLES

No puedo; rígidos están mis miembros.

TESEO

También las desdichas abaten a los fuertes.

HERACLES

¡Ay de mí! ¡Ojalá que me convierta en monumento imperecedero de mis males!

TESEO

Basta ya; da la mano a un amigo que te ama.

HERACLES

Cuidado, no llene de sangre tus vestidos.