Cada premio era de cien escudos; y se distinguieron los caballos premiados con grandes borlas de seda pendientes del cuello y de diversos colores, segun la cualidad que los habia hecho acreedores al premio.

Además de la animacion que esta fiesta produjo en la ciudad, atrajo tambien una numerosa concurrencia de forasteros que vinieron de distintos puntos de la Isla, unos para presentar sus propios caballos, otros arrastrados por la aficion y algunos que, dispuestos á venir á gozar de las otras fiestas, no quisieron perder aquella que consideraban sin duda de las mas importantes.

La concurrencia al concurso hubiera sido ciertamente mayor, en particular del bello sexo, á no haberse elegido el mismo dia para las carreras y para el baile del Ayuntamiento; pues casi todas las señoras que se disponian para este hubieron de dejar de concurrir á aquellas, por causa de los cuidados que exije su toilette; pero, sin embargo de esto, la fiesta puede decirse que fué muy buena y una de las que mas realce dieron al conjunto de las del Patron en el presente año.

El lector me permitirá que, antes de terminar este capítulo y dar por concluido el concurso de caballos, llame la atencion de quien corresponda para lo sucesivo sobre un vacio que, en mi humilde juicio, se nota en los premios que hasta ahora han venido asignándose, y que no pasó, empero, olvidado para mi amigo Alonso al escribir su ilustrado artículo sobre las carreras.

Ciertamente que los cinco premios que contenia el programa del Ayuntamiento corresponden, digámoslo así, á cinco cualidades indispensables en nuestros caballos, que debe tratarse de conservar y perfeccionar cada vez mas; pero si esas cinco cualidades en su conjunto propenden al fomento de la cria caballar, yo creo como el Dr. Alonso, que no deben olvidarse las yeguas de vientre; y que por el contrario debieran ser objeto de un premio especial, porque sin ellas nada podrá conseguirse en el mejoramiento de nuestra raza de caballos.

Tal vez no se ha fijado este premio teniendo en cuenta las dificultades que habria para asignarlo con justicia, porque no podrian someterse los animales que se presentaran á una prueba como las que se exijen para los otros premios; pero me parece que no faltan medios ciertos de comprobacion, contando con la buena disposicion de todas las Autoridades locales de la Isla para cuanto se refiera al adelanto del país; y bien valdría la pena de que se tuviera un poco de trabajo el conseguir uno de los medios mas eficaces á no dudarlo para mejorar la raza caballar.

Nada importa, en mi pobre opinion, que solo haya por ahora en toda la Isla dos ó tres dueños de potreros que puedan presentar animales para optar al premio á que me refiero; entre ellos solo se disputaria, y aun cuando en muchos años no se aumentase el número de competidores, los dueños de buenas yeguas, habiendo estímulo, podrian recurrir á aquellos y obtener mayor lucro por sus animales al venderlos.

Tratándose de la mejora de la raza no puede prescindirse de la procreacion; y, para esta, tan importante es el uno como el otro sexo y los dos deben ser estimulados para que se obtengan buenos frutos. Me prometo que si esta observacion se encuentra fundada, tendrá el eco que corresponde en la Comision que haya de ocuparse de este ramo de la Exposicion pública, para el año entrante; de cuya ilustracion no puede ponerse en duda que buscará y hallará los medios de que el premio á la mejor yegua de vientre sea dado con toda la justicia con que el público ha visto que se han dado los demás en el presente año.