Al de mejor y mas igual paso de camino.
Una concurrencia numerosísima llenaba las dos orillas del camino y muchos coches particulares llenos de espectadores y otros muchos de estos á caballo se movian por todos los alrededores para presenciar la fiesta. A la hora prefijada se presentó el Gobernador Superior que fué recibido por la Comision del Ayuntamiento, á la vez que una banda de música le hacia los honores que le corresponden, y en seguida dió principio el acto.
Apesar de lo largas que son las tardes de verano, el crecido número de caballos que tomó parte en el concurso hizo que solo pudieran discernirse tres de los cinco premios anunciados; y al concluir el crepúsculo vespertino hubo de suspenderse la fiesta para ser continuada al dia siguiente. Al retirarse la concurrencia bastaba oir las conversaciones de los diferentes grupos, que en tales casos se forman siempre, para juzgar no tanto del entusiasmo que generalmente hay aquí por los caballos, sino mas bien del convencimiento que todos tienen de la conveniencia de que haya buenos caballos. Uno hablaba de la rapidez con que haria un viage en tal caballo de los que acababa de ver; otro preferia la comodidad de aquel que mejor paso de camino tenia; un tercero, mas amigo de lo bello que de lo bueno, ó quizás con menos necesidad de movimiento y solo con deseo de lucir, daba la preferencia al caballo de mas bellas formas; y así de los demás, pero todos convenian en la indispensable precision de tener buenos caballos.
En la tarde del siguiente dia, otra concurrencia tan numerosa como la del anterior presenciaba igualmente la terminacion del acto, que tuvo efecto en medio del contento y de la satisfaccion de los que en él tomaron parte y de los que solo eran meros espectadores.
Los premios fueron otorgados de la manera siguiente:
El de andadura, por iguales partes á los caballos Arrogante de D. Baldomero Collazo y Coliblanco de D. Gerónimo Landró.
El de bellas formas al caballo Galan de D. José Berrios.
El de alzada al caballo L'Eclair de D. Juan P. Camy.
El de escape al caballo Gacela, de D. Agustin Guizul.
Y el de paso de camino al caballo Nene de D. Lorenzo Vizcarrondo.