—¿Vino expresamente por usted?
—No.
—¿Por qué entonces?
—Por motivos políticos.
—Explíqueme usted cómo se realizó ese cambio de relaciones. En dos años no se habían visto ustedes más que dos veces. ¿La dijo a usted en una u otra alguna palabra de amor?
—Ninguna.
—¿Y usted?
—Yo le amé desde el primer día que acudió a socorrerme.
Por más que la joven trataba de dominarse, su voz revelaba una secreta turbación.
—Entonces, ¿fue usted la primera en hablar?