Pájaros con muchas plumas
No se pueden mantener;
Los escribanos con una
Mantienen moza y mujer.
— Ello es, señor, que mi Bernardo sabe mas que Séneca.
— Mas valiera que se hubiese atenido al arache y al cavache.[5]
— Pues yo he querido que aprienda, señor, que el saber no estorba; y que siempre se ha dicho que el pobre puede ser rico, y el rico no compra ciencia; eso no quita que el hijo mio sea un pan de rosas.
— ¡Sí, un pan de rosas! ¡Por via del atun salado! ¡Con un genio bragado y pintado por el lomo! ¡Pan de rosas! que cuando no está preso lo andan buscando; y al que el año pasado se le formó causa por una riña, y en este por una pendencia.
— Falsos testimonios que le han levantado, señor; lo que tiene es que unos echan agua en caldera y no suena; y otros en lana, y suena.
— Se le cogió fragantelito, yo lo vi.
— Eso fué allá en años témporas. ¿A qué, sin venir á cuento, saca su mercé titulitos de ayer? Cada uno en este mundo tiene su ventanita, los unos grande, los otros chica.
— Lo he sacado para decirle que se largue su pan de rosas de sobrino de Vd.; y cuanto ántes mejor; y que Dios le ayude y á nosotros no nos olvide.
— Señor, crea su mercé que mi sobrino es una prenda; lo crió Dios con mucha atencion; y sobre todo, Señor D. Martin, es mi ayuda.