Su padre, profesor de piano que ejerció largos años en Ponce, fué su primer preceptor, terminando después los conocimientos, solo, por su inteligencia y constancia en el estudio.

Tocó el violoncello con bastante habilidad, formando parte de la orquesta del teatro La Perla.

Pianista de bastante ejecución y buena lectura, se dedicó a la enseñanza del instrumento. Es desde hace tiempo el organista de la Iglesia parroquial de Ponce, lo que le permitió ampliar sus conocimientos del género y hacerse un buen director de orquesta y compositor sacro.

Ha sido también un abundante productor de música regional, imprimiendo a sus danzas estilo propio, sobre todo en los ritmos, vivaces y placenteros.

Sumamente modesto, labora en silencio, aunque sus danzas Yambú, Pistolos, Anhelos del Alma y Sicilia, han hecho que su nombre sea conocido en la isla.

PERICÁS DÍAZ, Jaime.

Nació en Aguadilla el 13 de mayo de 1870, residiendo en Ponce desde la edad de un año.

Con el afamado profesor Antonio Egipciaco empezó los estudios del solfeo y del violín, continuándolos después con Morell Campos y Gabriel Carreras.

Su vocación musical le hizo perseverar en el estudio hasta llegar a penetrar en los campos de la composición.

Sus principales obras son: Lirios y Rosas, vals para orquesta; El día de Farfantón, opereta, letra de el reputado literato Félix Matos Bernier; Así Canto Mis Amores, romanza para canto y piano, laureada con medalla de oro en el Certámen de Escritores y Artistas de Ponce.