Fué organizador de la Banda escolar de Ponce, justamente aplaudida y Director-fundador del Club de Mandolinas, academia en la que han estudiado muchas señoritas de la buena sociedad ponceña.

Su constancia en el estudio, modestia, y el hecho de encontrarse en plena edad viril, hace esperar que continuará en crescendo la producción musical.

QUINTÓN, José.

Nació en Caguas el 1º de febrero de 1881. Hijo del maestro de música, Don Juan Quintón, recientemente fallecido y que por largos años ejerciera la enseñanza musical en Coamo a cuya Villa se trasladara siendo su hijo muy niño, con él aprendió nuestro biografiado cuanto aquel podía enseñarle. El pianista Catalán Ernesto del Castillo, le hizo progresar bastante en su instrumento favorito y después, como la mayor parte de nuestros artistas, el estudio solitario y reflexivo completó su educación.

Pepito Quintón, como le nombran en el pueblo de su residencia, nació con un gran temperamento artístico. Si prosigue estudiando como hasta aquí, será el primer maestro compositor de la época actual, pero su modestia excesiva y la pobreza del medio ambiente en que gira no le permitirán remontarse a las altas regiones del ideal, para lo que le sobran facultades.

Como pianista, posee asombrosa, limpia y ágil ejecución; como profesor, tiene facilidad para trasmitir; como director su batuta es enérgica, detallista y circunspecta.

Pero en donde su genio se manifiesta radiante es en la composición.

Impulsado por sus amigos, concurrió por primera vez al certámen de Manatí, obteniendo el primer premio, consistente en Lira de Oro, $25, diploma de honor y título de socio de mérito del Casino Portorriqueño, por una Marcha Triunfal para orquesta. Después de ese hermoso triunfo se encerró nuevamente en su querido Coamo, hasta que en 1913, como los cometas errantes, reapareció en el cielo del arte, concurriendo al certámen de la Liga Progresista de Ponce, agregando a su gloriosa corona de laureles, dos brillantísimas hojas.

En dicho certámen obtuvo las distinciones más altas, $100, insignia de oro y mención honorífica de primera clase por un Cuarteto en Re mayor para cuerda y $75, insignia de oro y diploma de honor por Un' Set de 12 variaciones sobre un tema de Hummel, para piano.

Sobre dichas producciones decía el laudo del jurado: "Por el análisis minucioso que se ha hecho del presente Cuarteto en Re mayor, se deduce que su autor tiene verdaderos conocimientos de armonía, contrapunto y composición musical, habiendo así mismo seguido un plan que revela sus aptitudes en el manejo de la forma prescrita para el género Sonata, que es el que fundamenta esta clase de composiciones. Las frases dialogadas, las imitaciones fragmentarias de los temas en el discurso de toda la obra, el desenvolvimiento de las modulaciones, atestiguan elocuentemente que se está en presencia de un compositor de dotes excepcionales y que sabe conciliar su libre fantasía, su delicada inspiración con las exigencias inherentes a la música di camera."