Murió pobre y algo nostálgico, en Ponce, no hace muchos años.
CASTRO CASANOVA, Salvador.—Profesional.
Violinista mayagüezano, discípulo del maestro catalán Don José Gotós.
Fuera de Mayagüez su nombre es casi desconocido y como artista muy pocas son las personas que, aun en su pueblo natal, tengan noticias del puesto distinguido que ocupa en las grandes orquestas de Londres.
Su padre, cubano inteligente, que constituyó su hogar en Puerto Rico, viajó mucho por Europa, y estaba bien relacionado en París y Londres.
A esta última ciudad envió a su hijo mayor, Felipe, quien adquirió puesto de confianza en una casa comercial.
Después que nuestro biografiado obtuvo con Gotós ejecución esmerada y sólida, se fué a Londres con su hermano para ampliar sus estudios.
Sus primeros pasos de artista los dió, de concertino en la orquesta del Yate de uno de los más opulentos Lores ingleses. Viajó mucho, por el Oriente, durante más de 4 años, hasta que sus justas ambiciones de glorias le hicieron fijar la residencia en Londres, no siéndole difícil obtener uno de los primeros puestos, como violín primero en la orquesta del Convent Garden.
Le conocimos íntimamente cuando estudiaba con Gotós y le predecíamos que, si persistía estudiando, podría satisfacer sus anhelos.
Por cartas y recortes de periódicos que hemos leído, nos hemos enterado, con verdadero júbilo, de que, hasta hace tres años (últimas noticias adquiridas) sus progresos eran reales.