GALIÑANES, Rosa.—Profesional.

Nació en San Juan. Procede de la Academia de piano de Ana Otero, constituyendo con Alicia Sicardó, Carmen Belén Barbosa y Monsita Ferrer el privilegiado cuarteto de alumnas que salieron profesoras de dicho centro de enseñanza.

Conocida ya la escuela de su preceptora, cabe suponer cuales serán las condiciones de pianista que posee Rosa Galiñanes. Tiene el don especial de ser muy hábil acompañante, cualidad que no todos los buenos pianistas pueden ostentar.

Ejerce la profesión y le faltan horas para atender al crecido número de alumnas que concurren a su hogar. Sencilla y modesta es muy apreciada por la sociedad capitaleña.

GARCÍA ARTÍGUEZ, Elifio.

Guitarrista, natural de Naguabo. No podemos clasificarle ni como profesional ni como dilettante, porque dentro de la especialidad del instrumento en que tanto brilla, hasta ahora, que nosotros sepamos, no se ejerce en la isla ese ramo de la enseñanza musical; y, por su arte exquisito, rebasa los linderos de la heredad en que fructifica el diletantismo.

Para que sea más rara su habilidad, no toca el instrumento como todos los guitarristas, sino que colocada la guitarra horizontalmente sobre los muslos, con la mano izquierda pulsa las cuerdas como si fueran las teclas del piano, y con la derecha hace el punteo en igual posición.

Le oímos como acompañante en los conciertos de violín que diera Ángel Celestino Morales, lo que implica conocimientos superiores a los de un simple guitarrista, pero en lo que nos mostró su verdadero mérito de artista fué en las transcripciones que nos hiciera oir de obras clásicas. El andante de la sonata "Rayo de Luna" de Beethoven lo decía con tal arte y tan honda expresión, que nos hizo recordar la que al citado canto daba en el piano el pianista español Power. De sentirse es que por no salir de Puerto Rico permanezca desconocido en el exterior en donde hubiera adquirido puesto preferente como artista.

GEIGEL, Isabel.

Pianista diletante. Natural de San Juan. Discípula del profesor D. Fermín Toledo.