El Barquero, Dulce Abeja, La Ola y El Arroyo, Cantar (este es delicioso,) La Bandera, (soberbiamente expresado), La Muñeca, (delicadísima, pues parece que en ella se expresa una ilusión perdida), La Canción del Muchacho (de sabor pastoril) y Margaritas, (pensamiento completo y de honda emoción) en el primer tomo; la Canción de las Manzanas, Plegaria, (precioso tema para desarrollarlo con más amplitud en una romanza), La Oración por todos, (la mejor de todas por su estructura melódica-armónica), La Tierruca, entre otras del segundo tomo, pueden ser examinadas para probar la veracidad de nuestros juicios.

En los géneros de salón y bailable también ha estado feliz nuestro biografiado. En danzas, tiene un estilo propio, intermedio entre los de Tavárez y Campos. La Criolla, Delia y Belén, ¡Patria!, entre otras, si al ejecutarlas en el piano, se modifica el movimiento propio del baile, pueden ser consideradas como romanzas sin palabras.

Para resumir el concepto que nos merece como compositor, reproducimos lo que al juzgarle decíamos en la conferencia: "Dueño Colón, es un compositor correctísimo en el fondo, elegante en la forma; algunas veces sobrio y austero en la exposición de la idea, siempre original en el desarrollo de la frase melódica; conocedor profundo de la técnica armónica, en ocasiones, subyuga a esta la espontaneidad de la inspiración, haciéndola perder en belleza poética lo que gana en variedad de factura. Maneja el contrapunto con suma habilidad y al instrumentar, hace uso apropiado de los distintos cuartetos."

Como musicólogo, nos abstenemos de juzgarle, ya que en esta misma sección aparece un magnífico trabajo suyo (la biografía de Gutiérrez) y los lectores pueden hacerlo de por sí.

Pero debemos consignar que fué premiado con diploma de honor y un busto en oro de Juan Morell Campos, por un Estudio sobre la danza Portorriqueña.

Y para que pueda tenerse una idea de su labor como compositor, catalogamos, a continuación sus principales obras.

MÚSICA RELIGIOSA.

Misa en do mayor, para dos voces y orquesta.—Salve en do mayor, para dos voces y orquesta.—Salve en re mayor, para mezzo-soprano, coros y órgano u orquesta.—Letanías, en sol mayor, para contralto, coros y orquesta.—Padre Nuestro, para mezzo-soprano y órgano.—Ave María, para cuatro voces y orquesta. (Premiada.)

MÚSICA PROFANA.

La Amistad, Obertura para orquesta (premiada). Sinfonía Dramática, para gran orquesta (premiada.)—Noche de Otoño, Obertura para orquesta (premiada en Madrid).—Ecos de mi Tierra, Sinfonía para orquesta, sobre motivos de cantos regionales.—Madrona, Obertura para orquesta.—La Calandria, Obertura para orquesta.—El Parto, pequeña obertura para orquesta.—Canciones Escolares, colección de cantos, para voces y piano, publicados en dos series, y premiados en dos exposiciones internacionales.—La Rosa de Oro, Marcha festival, para orquesta compuesta expresamente para los Juegos Florales de Bayamón.—Mariposas, Gran Vals para Banda.—Las Golondrinas, Gran Vals para 2 Flautas y Piano.—Navidad, Vals para Flauta y Piano.—El Pitirre, Vals para Flauta y Piano.—Los Fantoches, Vals para 2 bombardinos y Banda.—La Polka del Ruiseñor, Scherzo para Flauta y Piano.—La Hebrea, La Criollita, Teresa, Pobre Borinquen, La Aurora, La Criolla, Delia y Belén, ¡Patria! y otras danzas, además de la danza-intermezzo La Esmeralda.