De París marchó a Londres, en 1900, contratado para la temporada del Covent Garden.
Las añoranzas del suelo nativo le hicieron venir a la Isla, el año 1901, en la que ofrendó al Supremo Hacedor, desde los coros de Catedral y San José, las primicias de las audiciones, pues Paoli es un fervoroso católico. Después organizó conciertos en Ponce, San Juan, Arecibo y otras importantes ciudades, con el único objeto de que sus paisanos apreciasen las bellezas de su voz, tan aplaudida por los públicos de París y Londres.
Prosiguiendo la excursión por América, visitó a Caracas, la Habana y New York, retornando a Italia, en 1902, y volviendo el mismo año a los Estados Unidos, con el célebre maestro Mascagni. Entonces cantó, con gran éxito, en New York, Boston y Filadelfia, siendo Il Pagliasi la ópera favorita de esa temporada.
La del 1903 la hizo en el teatro Fenice, de Venecia, cantando en unión del afamado barítono Titta Rufo, las óperas de Verdi, Trovador y Otello. De Venecia pasó al teatro Pergola, de Florencia, en donde hizo furor con el Otello, terminando el año, en el Reggio teatro de Turín.
Fué contratado, en 1904, para cantar en Petrogrado, Varsovia y Moscou, las óperas Sansón y Dalila, Otello, Africana y Hugonotes, siendo en Petrogrado, felicitado por el Emperador.
Después de dar en el teatro San Carlos, de Nápoles, a principios de 1905 algunas representaciones del Otello, con éxito delirante, según las "Crónicas de Italia," que para la prensa madrileña, enviaba la ilustre escritora española Cecilia Coronado, fué, por primera vez, contratado ese mismo año, para el teatro Real de la Corte Española, en el que debutó, con Otello, cantando después, Trovador, Lohengrin y Africana.
Santiago de Chile fué su campo de acción en 1906, y al regresar a Milán, fué inmediatamente contratado para Odessa y de aquí para Nápoles.
Contratado expresamente para inaugurar el teatro Colón de Buenos Aires, con Otello y Sansón y Dalila, cautivó permanentemente, al público argentino.
Roma y Bolonia le retuvieron durante el año de 1908. En el Politeama, de Boloña, cantó con Amati, el Trovador proclamándole la prensa boloñesa, como el primer tenor del mundo. En ese mismo año hizo temporada, con su hermana Amalia, en Bagna Cavallo, importante población cercana a Roma, cantando, entre otras óperas, Lohengrin.
Para los grandes conciertos que anualmente se celebran en el teatro Kursall, de la aristocrática ciudad veraniega de Ostende, fué contratado en 1909, siendo nuevamente consagrado tenor mundial por el selecto público que, a precios fabulosos, acaparaba las localidades.