Estela, como toda la familia Mangual-Cestero, era artista, demostrándolo así cada vez que ocupaba los escenarios de los Casinos de Mayagüez, ora como cantante, ora como dramática o cómica.
Nadie como ella para la interpretación de las danzas de Campos, a muchas de las que supo adaptar letra adecuada.
Murió, hace pocos años, en Arecibo.
MATIENZO, Cruz.—D.—
Otra artista segada en flor por suspicacias contra la vida artística.
Voz de contralto con todas sus esenciales. Complexión nerviosa delicadísima, inteligencia superior, educación esmerada y pasión delirante por el arte. Con tales condiciones pulimentadas por estudios metódicos, su voz, cuya texitura tanto escasea, hubiera resonado vibrante en la escena de los grandes teatros proporcionando a ella y a su tierra nativa júbilo y gloria.
Cuando canta, y no es pródiga en hacerlo públicamente, a los pocos momentos el auditorio, hondamente conmovido, la colma de aplausos. ¡Tal es la fuerza de su expresión!
MONTILLA, Antonia.—D.—
Por referencias que oyéramos a nuestro padre, confirmadas después por profesionales y personas de cultura de la época en que la señorita Montilla cooperaba a las manifestaciones artísticas de San Juan, poseyó una voz pastosa, afinadísima, elástica y dulcemente timbrada de soprano lírica, bastante educada, con la que hacía las delicias de los socios de La Filarmónica y del público, cuando esta sociedad llevaba su cuadro lírico-dramático de aficionados al Teatro.
Ella fué la que hizo el papel de Loarina en la ópera Guarionex del maestro Gutiérrez, participando del éxito alcanzado. La señorita Antonia Montilla, perteneciente a una de las más distinguidas familias portorriqueñas, fué una artista consumada, lo mismo en el canto que en la escena.