Terminado el testo de una obra, todos los editores del mundo llenan con catálogos, reclames, anuncios, ó lo que mejor les parece, las pájinas sobrantes, que nada tienen que ver con el libro. Ademas, al publicar el primer tomo en Bs. Aires, consignamos la siguiente categórica declaracion.
"Crónica de la Biblioteca."—Bajo este rubro pensamos destinar algunas páginas en cada tomo, para dar cabida á los artículos, juicios criticos, cartas, indicaciones, &a. referentes á las obras que publiquemos. Es una costumbre admitida en Europa en las publicaciones mas sérias, y que no somos los primeros en adoptar aquí, como puede verse en las cubiertas de la América Poética.
"Esas páginas, tendrán, ademas el doble objeto de consignar la respuesta que cada autor juzgue conveniente dar á las criticas justas ó injustas que se le dirijan, reservándose el que estas líneas escribe contestar personalmente á lo que crea necesario.
"No buscamos ni queremos polémicas; pero cuando nos dirigen la palabra, no nos gusta desairar á nadie, y hasta seria una ingratitud no retribuir á su debido tiempo con réditos y ganancias los favores recibidos.
"Al acometer una empresa semejante, sabemos de antemano las dificultades con que tendremos que luchar; haremos lo posible por vencerlas; sabemos tambien los deberes que nos impone, y los cumpliremos hasta el fin, aceptando desde luego todas sus consecuencias.
"Nuestra obra es de union y de paz; de un interés general y sobretodo americano; nuestro propósito mas elevado y noble que las miserias y pasiones del momento."
Eso y algo mas dijimos en las páginas 301-303 de las Horas de Melancolia; pero si en vez de ayudarnos los mismos para quienes trabajamos, nos arman camorra y nos coscorronean, y nos falta la paciencia, y les contestamos á pescozones ¿quien tiene la culpa?
"Cet animal est très méchant:
Quand on l'attaque il se defend!"
¿Donde está, pues, el fraude? quien puede llamarse á engaño?.... pero ya que el impecable cofrade se muestra tan escrupuloso, por que no ha contado tambien las letras de cada pliego y las interlineas que faltan (para aumentar la lectura) y no dice que costando el papel ochenta pesos moneda corriente la resma cuando empezó la Biblioteca, lo hemos estado pagando á ciento veinte, ciento cincuenta y hasta docientos pesos; lo que sin hablar de otros gastos, nos ha ocasionado el desembolso de setenta, ochenta y aun ciento veinte pesos en pliego, sin aumento de precio para los suscriptores?