Y luego quieren algunos que contestemos seriamente á tales cargos y á tales jueces!

¡Quien habla de claque y de proteccion periodistica ¡oh virgen de los desamparados! Dijo al sarten la alcuza quitate allá que me ensucias!

El que firma estas líneas ha trabajado personalmente como editor con toda la perseverancia de que es capaz sin esquivar diligencias ni gastos, empleando cuantos medios lícitos estaban en su mano para llevar adelante su empresa, y hasta eso se le echa en cara. A este paso, pronto nos reprocharán que caminamos con los pies, comemos con la boca &a.

Saben aquellos que comprenden las muchas dificultades con que todavia luchamos, y cuyas indulgentes palabras nos estimulan á perseverar, y cuyas criticas recibiriamos con agradecimiento, saben que nuestro principal conato por ahora, se encamina á levantar si es posible á la sombra de la Biblioteca Americana, una poderosa máquina de publicidad, que seria útilisima para todos. Conseguido esto con el desarrollo del espíritu y del gusto literario, tal vez podriamos mas tarde y en un teatro mas vasto acometer la empresa de resolver el problema de la utilidad, belleza tipográfica y baratura de los libros, poniéndo á disposicion del público americano varias séries de obras importantes, no solo de América sino tambien de Europa: realizar, en una palabra, con otros elementos y condiciones, lo que al presente raya en necedad ó mala fé el exigirnos.

El éxito depende de este primer ensayo, y á él consagramos todo nuestro tiempo, toda nuestra voluntad é inteligencia. No hacemos mas porque no alcanzan á mas nuestras fuerzas; pero así mismo y sea cual fuere el valor de los resultados obtenidos, justifican ellos los duros cargos que se nos hacen?

Somos orgullosos de mala índole porque rechazamos los ataques gratuitos que nos dirigen quienes ni por sus años ni por su saber tienen licencia para tanto; y el nuevo campeon que por ningun concepto vale mas que sus antecesores, siéndoles inferior en algunas cualidades á juicio nuestro, sin haber recibido de nosotros mas que pruebas de aprecio y de buena voluntad, se erige en maestro, y pretende enmendarnos la plana con una modestia tan cómica, con un tono tan onomatopeyo y con una buena fé tan cartaginesa que dán la mas triste idea del que tal hace y escribe á los 18 ó 20 abriles, magüer se imagine que supera en tan tierna edad al monstruo de los ingenios, el famoso Lope de Vega.

No se enoje, y medite con calma lo que vamos á decirle.

Le vaticinamos desde ahora que si no procura cuanto antes dar salida al gaz de que se le ha llenado la cabeza, (á lo que hemos contribuido quizá con nuestros propios elojios) corre el riesgo de no ser jamas otra cosa que una mediania muy mediana. Créanos por que no tenemos ningun interés en lisongearle, y perdone la franqueza por que otro dia será mayor.

En recompensa siga haciéndonos todo el mal que pueda; pero luego no se queje; no salga luego gritando como D. Rodrigo, al soñar que se encontraba en el infierno y espiaba en las garras de los feos gentlemen á quienes invocaba á menudo, el feroz atropellon de que habla la historia:

"Ya me comen, ya me comen!