Miraba la feliz Montevideo

Llegar, para cubrirla con sus galas.

Era el bello festin de su himeneo

Con el Progreso, en las brillantes salas

Del arte, de la ciencia y del deseo:

Pues cuanto pudo ambicionar su mente

Allí tenia para orlar su frente.

Atropellando las soberbias olas

Del Plata, dilataba sus cimientos;

Y en las rocas estériles y solas