Improvisaba ricos monumentos;
Y en ellos y dó quier las aureolas
De las artes burlaban los momentos;
Y eran, al contemplarla, recordadas
Las fabulosas grutas encantadas.
La guerra atajó esa marcha, destruyó esos campos; y marchitó fecundas esperanzas. No creemos posible espresar esas ideas con mas novedad y sentimiento que el que encierran estos versos:
Esa Patria tan bella en su regazo
Ahogó su tierna libertad querida,
Como madre inexperta que en su brazo